México recibió este año una de las señales de alerta más claras sobre su sistema...

México recibió este año una de las señales de alerta más claras sobre su sistema educativo. Los resultados de la prueba PISA 2025, que aplica la OCDE a estudiantes de 15 años, confirmaron un retroceso que ya no admite lecturas optimistas: el país alcanzó sus puntajes más bajos en Matemáticas y Comprensión Lectora en 20 años.
Con un promedio de 403 puntos, México se ubicó en el lugar 37 entre los 38 países miembro de la OCDE evaluados, lejos de los 469 puntos que promedia el grupo. La distancia se hace evidente en las tres áreas medidas:
- Ciencias es donde más se nota el retroceso, con una desventaja de -66 puntos frente a la media de la OCDE.
- En Matemáticas, el déficit es de -62 puntos.
- En Comprensión Lectora, de -47 puntos.

En el ranking de la organización, México ocupa el penúltimo lugar en Ciencias y Comprensión Lectora, el antepenúltimo en Matemáticas y el cuarto más bajo en Pensamiento Computacional.

La mitad de los estudiantes no llega ni a lo básico

Uno de los datos más duros de esta edición es que la mitad de los estudiantes mexicanos no alcanza el nivel básico de aprendizaje en Ciencias. Y en la cúspide, el talento excepcional es prácticamente una anécdota: solo 0.5% de los estudiantes (uno de cada 200) alcanza los niveles más altos de desempeño, frente al 7% que en promedio ostenta la OCDE en Ciencias, 8% en Matemáticas y 6% en Lectura.


Estas brechas no se quedan en el salón de clases. Como subraya el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), reducen las posibilidades de que los jóvenes desarrollen habilidades avanzadas, sigan trayectorias académicas exitosas y accedan a mejores oportunidades laborales e ingresos en su vida adulta.
¿Qué papel juega la política de "no reprobar"?
El escenario revive una vez más el debate sobre la política de no reprobar en educación básica. Los críticos apuntan que avanzar de grado sin comprobar que se dominaron los contenidos ha degradado el sentido de la medición del aprendizaje: hoy egresan generaciones enteras de la escuela sin saber resolver una operación, comprender un texto o interpretar una gráfica. Lo que se ve en PISA 2025 es, para muchos analistas, la fotografía final de ese proceso.
El costo no es solo académico. Un estudiante que no desarrolla pensamiento crítico ni resolución de problemas a los 15 años arrastra esa desventaja durante toda su vida: menos opciones de educación superior, menos ingresos y menos capacidad para adaptarse a un mercado laboral que cada vez exige más.
La paradoja: hay motivación, pero falta estrategia
No todo en la prueba es negativo. El estudio también revela que ocho de cada diez estudiantes mexicanos tienen curiosidad por aprender temas nuevos, una proporción superior a la media de la OCDE, y que casi nueve de cada diez rechazan que la escuela sea una pérdida de tiempo. Además, 82% pide ayuda a sus docentes cuando la necesita y 86% recurre a sus compañeros ante la duda.
Pero esa disposición no se convierte en autonomía: solo 37% planifica cómo abordará sus estudios y 45% se hace preguntas para verificar que comprendió el material. Dicho de otro modo: la motivación está, pero faltan métodos y acompañamiento para convertirla en aprendizaje real.

Las propuestas del IMCO
Ante este panorama, el IMCO propone dos rutas concretas para cambiar la trayectoria:
- Restablecer una evaluación nacional de aprendizajes, estandarizada, comparable en el tiempo y con resultados públicos. Tras la desaparición de PLANEA y Mejoredu, México se quedó sin un termómetro confiable para medir a sus estudiantes.
- Definir qué contenidos de matemáticas y ciencias deben enseñarse en cada grado de secundaria, mediante progresiones y niveles de dominio nacionales que no limiten la autonomía de las escuelas para adaptar los contenidos a su contexto.
El mensaje de fondo es claro: si no se toman decisiones estructurales a corto plazo, el retroceso educativo de hoy se convertirá en el costo económico y social de mañana. La prueba está servida; ahora falta la respuesta.
Análisis con datos de la prueba PISA 2025 de la OCDE y de Instituto Mexicano para a Competitividad (IMCO).