Pilas de mochilas en los patios, nombres escritos con plumón en la etiqueta y niños que no aguantaron las ganas de abrir el cierre antes de llegar a...
Pilas de mochilas en los patios, nombres escritos con plumón en la etiqueta y niños que no aguantaron las ganas de abrir el cierre antes de llegar a casa. Así se vivió este lunes la jornada de “Cruzada por la Educación”, programa con el que el Gobierno Municipal 2024-2027 entregó 3 mil 313 mochilas a estudiantes de cinco planteles de Ciudad Juárez.
La entrega corrió a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), que apostó por una estrategia distinta: acercar el apoyo directamente a las aulas, frente a maestros, directivos y sociedades de padres de familia.

Escuela por escuela
La ruta del lunes dejó cifras concretas en cada plantel:

- Primaria Carlos Urquidi Gaytán: 578 mochilas.
- Secundaria Federal #21: 1,299 mochilas, la entrega más nutrida de la jornada.
- Primaria Carlos Monsiváis Aceves: 537 para el turno matutino y 558 para el vespertino.
- Primaria Federal Alfonso Maldonado Maldonado: 341 mochilas.
En total, 3 mil 313 mochilas que este martes ya viajan en la espalda de niñas y niños juarenses rumbo a su salón de clases.
No solo útiles: presencia institucional

Cada evento escolar contó con la participación de Antonio Salas Martínez, director de Prevención Social de la SSPM; Santiago Andrade Reza, jefe operativo de Prevención Social; Laura Leticia Valadez Hernández, suboficial de Prevención Social, y Gustavo Pérez Bautista, supervisor del Tribunal de Tratamiento para las Adicciones.
Todos estuvieron acompañados por representantes de las sociedades de padres de familia, directivos escolares y los propios estudiantes, en un ejercicio que busca tejer lazos más sólidos entre las instituciones educativas, las familias y la comunidad.
Compromiso con la niñez juarense
Con estas acciones, la SSPM refrenda su compromiso de seguir generando oportunidades para la niñez y la juventud de la frontera, al brindar herramientas concretas que contribuyan a su desarrollo educativo y que alivien, aunque sea un poco, la economía de miles de hogares en este ciclo escolar.
Porque a veces la diferencia entre llegar o no llegar a clases empieza por algo tan simple como tener dónde guardar los cuadernos.