En una ciudad donde una sombra puede valer más que un techo nuevo, el Vivero Municipal volvió a abrir sus puertas con una promesa sencilla: regalar...
En una ciudad donde una sombra puede valer más que un techo nuevo, el Vivero Municipal volvió a abrir sus puertas con una promesa sencilla: regalar árboles. A partir de esta semana, la Dirección de Parques y Jardines reanudó la entrega de ejemplares, pero con una mecánica distinta a la de años anteriores.

Daniel Zamarrón Saldaña, titular de la dependencia, fue claro: no habrá una jornada masiva como la del 2025. Esta vez la entrega se organizará con calendario y número de plantas definidos, para que cada arbolito salga con destino cierto y no termine secándose en una maceta olvidada.
Martes y jueves, con horario en la mano
La atención será únicamente los martes y jueves, de 9:00 de la mañana a 1:00 de la tarde, en las instalaciones del Vivero Municipal. El orden de atención priorizará a las agrupaciones y personas que participaron en las cuatro jornadas o talleres de Activos Comunitarios Ambientales y que ya manifestaron su intención de echar a andar proyectos de reforestación.
Los colectivos vecinales que quieran recuperar camellones, parques o escuelas podrán presentar su propuesta; cada una pasará por una valoración técnica que determinará cuántos ejemplares recibirán, según la superficie y las condiciones del sitio.

Para la ciudadanía en general el trámite es mínimo: basta con acudir en los días y horas establecidos y presentar una identificación oficial para llevarse hasta dos árboles por persona.
Ocho mil árboles para el desierto
La reanudación llega luego de que el Municipio recibió ocho mil árboles donados por Fundación Grupo México, el segundo cargamento que se recibe en lo que va del año. Con ese refuerzo, el vivero cuenta con inventario suficiente para atender tanto las solicitudes individuales como los proyectos colectivos.

Entre las especies disponibles hay mezquites, tronadora, lantana, romero y huizaches, variedades elegidas por su resistencia al clima árido y su bajo consumo de agua —un detalle que en Juárez no es menor.
Zamarrón Saldaña subrayó que las entregas se realizarán antes de que termine la temporada de otoño, aprovechando que las temperaturas más templadas facilitan que las raíces se establezcan antes del verano siguiente.
Plantar ahora, insisten en Parques y Jardines, significa menos riego, menos reposición y más posibilidades de que dentro de unos años esa calle tenga algo más que concreto y sol.