La carretera Juárez–Porvenir amaneció este viernes convertida en una trinchera de palas,...

La carretera Juárez–Porvenir amaneció este viernes convertida en una trinchera de palas, retroexcavadoras y cuadrillas de bacheo. El Gobierno Municipal, a través de la Dirección General de Obras Públicas, desplegó un operativo intenso de recuperación sobre uno de los corredores más castigados por las recientes lluvias, con énfasis en el tramo que corre a la altura de la calle Rivera del Salado.
Erick Ochoa, director de urbanización en Obras Públicas, explicó que ese punto fue el más dañado por el agua: la tierra de arrastre y el lodo terminaron por sepultar los baches, por lo que el primer paso de las cuadrillas es limpiar el pavimento para localizar los hoyos y poder taparlos.
“Vamos a estar trabajando con las cuadrillas en esta parte de la ciudad para recuperar dos cuerpos de poniente a oriente y quitar el contrasentido que está aquí en la carretera”, detalló el funcionario.
También en el Talamás

De manera simultánea, el Municipio interviene el boulevard Manuel Talamás Camandari, donde vecinos y automovilistas han reportado daños tras el paso de las tormentas. En ese punto, Protección Civil bombea el agua acumulada para que las cuadrillas de bacheo puedan entrar a trabajar sobre superficie seca.
“Esperamos recuperar la movilidad el lunes o martes”, anticipó Ochoa.

Paciencia al volante
El Gobierno Municipal pidió comprensión a los conductores mientras duren los trabajos y recordó que elementos de Seguridad Vial están abanderando al personal operativo para dar agilidad al flujo vehicular en la zona.
La recomendación es sencilla: reducir la velocidad, respetar los señalamientos y, de ser posible, buscar rutas alternas durante el fin de semana, mientras la maquinaria intenta devolverle a la Juárez–Porvenir y al Talamás la carpeta que las lluvias se llevaron.


