Rodillas en el suelo, manos manchadas de tiza y el piso del Centro Histórico convertido...

Rodillas en el suelo, manos manchadas de tiza y el piso del Centro Histórico convertido en un enorme lienzo: así se vivió la novena edición de GisArte, el concurso de dibujo sobre pavimento que organiza el Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez (IPACULT) y que este año giró en torno al tema “México: Pasión por nuestro Folklor”.
Durante toda la jornada, artistas urbanos y colectivos juarenses se apropiaron del Corredor del Centro Histórico para traducir, a punta de gis de colores, la identidad y las tradiciones del país: escaramuzas, calaveras, sabores populares y paisajes del desierto fueron apareciendo trazo a trazo frente a las familias que se detenían a mirar el proceso creativo.

Lejos de ser una exposición terminada, el atractivo de GisArte está en ver nacer la obra: los participantes trabajaron durante horas bajo la mirada de visitantes, niños y curiosos, en una de las pocas disciplinas artísticas donde la calle misma es la galería.

Los ganadores de la novena edición
Tras la deliberación del jurado, el Municipio dio a conocer a los ganadores:
- Primer lugar: Colectivo 880, con “Colores en movimiento”.
- Segundo lugar: Colectivo Bellota, con “El sabor de El Pueblo”.
- Tercer lugar: Colectivo Marte Rojo, con “Escaramuza”.
- Mención honorífica: Colectivo Tres Desiertos, por “Al son de la muerte”.


La ceremonia de premiación fue encabezada por el secretario del Ayuntamiento, Miguel Mendoza Escamilla; la encargada de la Dirección General del IPACULT, Ogla Liset Olivas; y la regidora Patricia Mendoza, coordinadora de la Comisión de Cultura, quienes reconocieron el talento de los colectivos y el esfuerzo de los artistas juarenses.


Arte que recupera la calle
Con GisArte, el Gobierno Municipal refrenda su apuesta por acercar las manifestaciones culturales a la comunidad y por devolverle al espacio público su vocación de punto de encuentro: el Centro Histórico amaneció convertido en una galería al aire libre donde convivieron familias, tradición y arte.

La novena edición cerró entre aplausos, música y colores, dejando como saldo un Centro Histórico distinto: más vivo, más nuestro y pintado con la pasión del folclor mexicano.



